Una plantación de encinas micorrizadas con trufa negra debe proyectarse en terenos calizos, con textura suficientemente aireada y en climas muy específicos, para su correcta implantación y futura producción del hongo deseado.
La supervivencia en los primeros meses de las plantas se deberá a varios factores:
– Robustez del cuello de la raíz de las plantas de vivero
– Riegos de supervivencia, en especial si la plantación se realiza en primavera.
– Buena ejecución del transplante, alcorques y limpieza de plantas en el entorno de los árboles.
La distribución de las encinas, se definirá de tal manera que permita el suficiente desarrollo de las raices entre los árboles, así como permitir una insolación correcta del suelo.
El cerramiento de la finca es imprescindible, para evitar el acceso de animales que pueden dañar las plantas jóvenes, así como la contaminación con esporas propagadas por jabalíes, ciervos y tejones.






